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Solo soy


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Solo soy un solitario resistiendo en un mar de arena que te ahoga, bajo un sol que abrasa sin piedad y la luna como único consuelo.
Soy solo forma sin figura imposible de abrazar.
Solo soy tu salvación cuando toda esperanza está a punto de desvanecerse. Cuando nada queda quedo yo.
Soy solo quien su vida espera dar para que otros puedan continuar cuando nada queda ya.

El espectador


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A veces me siento y miro la gente pasar. Son historias anónimas que deambulan ante mis ojos de un lado a otro, sin ritmo, disonantes.
Luces y sombras que se mezclan sin aparente sentido y a veces, yo, perdido entre ellas.
Sinónimos y antónimos buscando su lugar en la prosa de la vida hasta agotar la existencia.

Los grandes olvidados


El Carro
Me pregunto si las cosas que han estado con nosotros durante miles de años acabarán desapareciendo en el tiempo siendo absorbidas por el llamado progreso.
Quizás en un futuro no muy lejano los profesores tengan que explicar a los niños en sus libros de historia qué era y para qué servía un carro. Un simple carro, pero que nos ha estado sirviendo en diversas tareas y en guerras a lo largo de la historia.
Creado para un fin tuvo su momento de esplendor y ahora aguarda aparcado en algún remoto lugar, donde no pueda molestar.
Me pregunto si algún día acabaré como él. Cuando ya sea viejo y haya consumido mi vida, cuando mi piel esté agrietada por los surcos de los años y el cansancio se apodere de mí, me pregunto si alguien verá sólo lo que soy ahora o todo lo que fui.
En un mundo cada vez más acelerado y dominado por el ritmo frenético que nos impone la sociedad de consumo donde la gente vive obsesionada con alcanzar el éxito aún a costa de no vivir su propia vida, me viene al pensamiento la imagen de un mundo lleno de carros obsoletos a la espera de ser desmontados.
Me pregunto si al final del final, como ellos, seremos los grandes olvidados.

El Carro2

En blanco y negro


Badalona
©2011 Josmanu

A veces nos sentamos a observar sin percatarnos de la posibilidad de que también podemos ser observados.

Si os fijáis, la composición de esta imagen es un claro ejemplo que empieza con una simple tabla de surf y acaba en mi perspectiva del paisaje. La cambié a blanco y negro centrándome en la soledad de la persona sentada observando la escena de los chavales. Esa soledad gris, turbulenta, quien sabe si a veces necesaria. Quien sabe si buscada.

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