El Hotel


Hotel

Ventanas cerradas que tan solo permiten perfilar siluetas en movimiento entre las sombras. Gemidos que arañan paredes llegando a la habitación contigua, donde la ejecutiva que viaja sola acaricia su cuerpo desnudo mientras imagina que es a ella a quien poseen con pasión.
Unas notas musicales vagan desde el piso de abajo confundiéndose entre el humo del tabaco y el golpe seco de una pistola sobre la mesita de noche. El cuerpo cansado que se deja desplomar sobre la cama al compás de la letra que él mismo traduce mientras cae: “¿Y qué has obtenido al final del día? ¿Qué es lo que te has llevado? Una botella de whisky y un montón de mentiras, las persianas echadas y dolor en la sien”.
Pisadas apresuradas recorren los pasillos entre risas y maletas cargadas de recuerdos que van y otras con ilusiones que vienen.
El aroma del café perfuma los momentos de pausada lectura y entre sorbo y sorbo la mirada se escapa a través de la ventana y todo parece ajeno, distante.
Y las historias continuarán impregnando las habitaciones del hotel.

Anuncios

6 pensamientos en “El Hotel”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s